Es una vía ferrata muy chula y aérea sin edulcorantes. Tres tramos de descanso entre verticales que suben directo hasta unos metros más abajo del vértice geodésico.
Me gusta que el pico Palomera sea tan prominente en el valle. Desde abajo puedes ver la línea por donde se sube y te haces la idea de que te llevará un rato.
Desde el parking habilitado bajo el pico, seguimos la pista hasta encontrar una senda que se intuye a veces y otras se sigue por hitos hasta llegar a las grapas.
A partir de aquí, es fácil subir. En algunos tramos las grapas están más separadas y se puede tocar roca que es excelente y con muchos agarres. El equipamiento está en excelentes condiciones y se nota que se ha cuidado el diseño de la ascensión.
Es muy disfrutona. En algún sitio había leído que tiene mucho patio pero no se llega a apreciar nunca una gran caída gracias a los descansos.
Yo subí a primera hora y estaba a la sombra. Luego hice más actividad y volví a las 4 pm y ya le daba de lleno el sol. Es la cara sur del Palomera.
El descenso se puede hacer por la pista (5.5 km) o por la senda que está bastante inclinada y tiene un tramo con cable de vida. Hay que ir con ojo pero no es ningún drama.
Muy chula.





