- Señorita…
- Yastamos…
- Señorita, no puede pasar.
- Ya. Y esta vez, ¿qué pasa?
- Las vacaciones, ya sabe…
- ¿¿¿¿OTRA VEZ??? ¡Pero si no hace ni diez meses que estuve cinco días de vacaciones!
- Lo sé, señorita. Según el artículo cuatro del convenio colectivo que regula el sector de las señoritas que se dedican a hacer informes con gráficos con coloritos tiene usted que hacer vacaciones ahora, en Semana Santa.
- ¿Semana qué?
- Sí, señorita, es porque un señor con barba se murió…
- Ay, pobre…
- No, tranquila, luego resucitó y entonces hacemos vacaciones…
- Claro, y porque un señor con barba resucite yo me jorobo y me quedo sin hacer mi informe trimestral ¿Es eso? Y otra vez a echarme siestas y a beber cerveza así, ¿al buen tun-tún?
- No, señorita, esta vez le hemos diseñado un plan de vacaciones súper-mega-divertido.
- Disculpe, pero “súper-mega-divertido” en boca de un vigilante de seguridad no me da ninguna confianza. ¿Podré hacer mi informe?
- Prepare su maleta: los patines para ir a patinar, las botas de trekking para hacer trekking, la tabla de snowboard para hacer snowboard, y el traje de irse a Cuenca para…
- Para irme a Cuenca
- Correcto.
- ¿Y la de contabilidad? ¿La del bigote?
- Allí estará.
- Vaya…
- Pues sí, ejem…
- Ya, ya, ya me voy. Manía…